Erase una vez una princesita preciosa que se pasaba la mitad del día durmiendo esperando a que un príncipe la despertase de algún modo.
Muchos príncipes lo intentaron a base de peluches,hamburguesas y prometiéndola cosas que no se las creían ni ellos.
Hasta que un día vino un apuesto príncipe que tuvo una forma original de despertarla.Se le ocurrió darla lametazos en la naricita tan preciosa que tenia.
Desde aquella tarde no volvió a dormir sin pensar que se despertaría con otro lametazo mágico!
END
...........TEQUIERO!